VIAJE AL
QUIRÓFANO
La cita es a las 15’30. El taxi nos deja en la puerta principal del Hospital Provincial Ntra Sra De Gracia en Zaragoza.
Atravesamos el jardín y abrimos la puerta.
Quedo admirado. Hacia 50 años que no había entrado por esa puerta.
A la izquierda, Recepción. Trámite de ingreso. Instrucciones a tener en cuenta:
“sigan la línea roja continua pintada en medio del pasillo”. Derecha,
izquierda, Dcha, izq, nuevamente Dcha, Izq.
La línea roja nos deja ante la puerta del ascensor. En el suelo un letrero pintado en rojo al final de la línea roja: 1@ planta.
Efectivamente, se abre el ascensor que nos deja en la sala de espera de
Quirófanos.
Oigo mi nombre.
Nos llevan al vestuario.
“Desnudo, menos la prenda íntima”.
Pantuflas de tela en los pies, gorro en la cabeza, y una bata o camisón azules.
Cerrada la taquilla, la llave la guarda mi mujer.
La enfermera me coge del brazo y me introduce por una puerta.
Estamos en una gran sala.
La Sala Preparatoria y postoperatoria.
A mi derecha, una señora sentada en un sillón tapada con una sábana blanca en
espera. En frente una puerta que conduce a quirófanos.
A la izq un sillón vacío me espera.
Me tapan con la sábana blanca.
Una enfermera se acerca con papeles en la mano.
-¿Laureano…?
-Si. ¿Y usted?
-Soy Conchita, su enfermera.
Le voy a tomar la tensión y sus pulsaciones. Y le pongo un gotero preparatorio
para su intervención.
Hay tres que están antes que usted.
La puerta que conduce a los quirófanos se abre y sale un camillero empujando una
camilla con el recién operado. Lo destapan y ayudan a un señor a bajar de la camilla y lo llevan a un tercer
sillón donde su enfermera le sigue atendiendo.
Cambian las sábanas de la camilla por otras limpias.
Acuestan en la camilla al siguiente para ser intervenido. Se pierde por la
puerta de quirófanos.
Al momento sale otra camilla con una señora. Hacen lo mismo que con el
anterior. La llevan a su sillón.
Son las 16 horas.
Soy yo el introducido por esa puerta de quirófanos. Me llevan con decisión
hacia mi destino. Las luces de techo se mueven rápidas. Es mi camilla que
avanza.
Me instalan bajo una lámpara intensa.
No veo más que la luz. Percibo que a mi derecha está el Doctor Cirujano. A mi
izquierda una Doctora. Ambos tienen el mismo objetivo, mi ojo izquierdo. Único
ojo que tengo con visión y en el que hay que intervenir.
Estoy inquieto y espectante.
Limpian el ojo. Siento un pinchacito y ambos se ponen manos a la obra.
-“Mete un poco más. Perfecto”, dice ella suavemente”.
Me acaban de instalar un XEN.
“El implante XEN es un dispositivo médico mínimamente invasivo (conocido como
MIGS) diseñado para tratar el glaucoma”.
¡Ya está!
Son las 16’30 horas.
Mi camilla traspasa la puerta de cirugía.
Estoy de nuevo en el “espacio pre y post operatorio.
Espero en mi sillón.
Me dan un vaso de agua y un zumo de naranja.
Estoy sin comer y sin beber agua desde las 8 horas
Mientras, el cirujano habla con mi mujer, me dirá ella más tarde.
Hacia las 17 horas me llevan al vestuario.
Me visto ayudado por mi mujer.
El ojo lo llevo protegido por un monóculo trasparente.
Con ese ojo izquierdo puedo saber dónde me encuentro.
En mi mano izquierda mi bastón, con el brazo derecho me agarro a mi compañera
desde hace cerca de 50 años.
Seguimos la raya roja en el suelo, a la inversa, hasta que vemos la puerta
principal del hospital.
En la calle movimiento de coches y un sol brillante, aplastante. Hace calor.
En el Control del Hospital nos dan los informes para el seguimiento en el
“Miguel Servet.”.
Son las 19 horas cuando estamos, por fin, en nuestra casa.
“Mi visión del ojo izquierdo está asegurada”.
Cumpliré 90 años próximamente.
Zaragoza, 5 de Octubre de 2026.
(L. M. G.).

HOSPITAL PROVINCIAL NTRA SRA DE GRACIA. ZARAGOZA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario